El tío que ha hecho el vídeo que estáis viendo arriba posiblemente no tiene vida, o directamente, no tiene pareja. Da igual, la cuestión es que alucino de ver como alguien puede aprovechar prácticamente todos los errores de un solo juego y todos sus efectos sonoros para lograr la obra maestra de 11 minutos. Creo que ni con toda la paciencia del mundo yo lograría algo parecido.