domingo, 04 de febrero de 2007
Desconocido escribió este artículo @ las 21:31  en Historias y relatos
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Fecha: 3 de Junio de 1964.
Lugar: Abadía de Montserrat. Estación superior del aéreo. Sala de espera.
Hora: 19:38 de la tarde. La última cabina que enlaza con la estación del tren en su parte superior ha salido hace 8 minutos.

El hombre, tras informarse concienzudamente en la taquilla, volvió con su mujer y su hija con el rostro apesadumbrado.

____ La ultima cabina ha salido hace unos minutos, gloria -. Le dijo en tono lastimoso. Mi madre lo miro en silencio durante unos instantes.
____ ¿Y no sale otra para los empleados? ¿Lo has preguntado? -. Insistió intentando a garrarse a un clavo ardiendo.
____ Esta era la última -. Repitió él desanimado al tiempo que se sentaba a mi lado que escuchaba en silencio aquella conversación -. Tendréis que dormir en una de las habitaciones del monasterio y esperar que yo regrese mañana por la mañana con el coche y el dinero -. Agrego.
Mi madre lo miro asombrada.
____ ¡¿Y como pretendes llegar hasta él?! -. Le pregunto sin creer lo que había oido.
____ Bajare solo hasta la estación y tratare de coger el primer tren que pase para San Baudilio -. Respondió -. Una vez allí, iré a la caja, sacare dinero para pagar la habitación y estaré aquí en un par de horas mas o menos.

Para los que no conozcan la geografía Catalana les informare que dicha población esta a unos 35 Km. Del macizo montañoso de Montserrat. Y esta unido a ella través de una línea ferroviaria de la de la Compañía de los Ferrocarriles Catalanes (Hoy F.G.C) que parte de Barcelona y llegaba en aquella época hasta Guardiola de Bergueda. A los pies de la sierra del cadi.
La vía era única en ambos sentidos desde Guardiola de Bergueda, donde enlazaba con el tren de ancho 0,60 de las minas de cemento de castellar de Nug, hasta San Boi. Donde después de cruzar el río Llobregat, la vía, se desdoblaba hasta llegar a Barcelona.
Las minas de potasa de Sallent, una población más arriba de la localidad de Manresa unida a las de Castellar de Nug y las de Cercs de Carbón. Inducían al tráfico ferroviario público a serios retrasos.

____ ¡Mama! -. Exclamé yo asustada -. No dejes que papa haga eso. La estación esta muy lejos y ya casi es de noche.
____ ¡Tranquilízate, Montse! -. Me dijo alzando la mirada nuevamente hacia su marido -. Tu padre no ara esa barbaridad... solo.
Mi padre la miro en silencio algo confuso.
____ ¿Que es lo que quieres decir con eso? -. Le pregunto confundido, pero fui yo la que respondió.
____ Que no vamos a dejar que vayas tu solo, papá.
____ ¡¡Montserrat!! Será mejor que calles mientras hablan los mayores -. Me reprendió muy seria mi madre -.
____ La niña tiene razón -. Me apoyo al final -. Ha dicho lo que yo estoy pensando.
Mi padre se nos quedo mirando unos segundos en silencio. Su rostro nos decía que no se creía lo que estaba diciendo mi madre.
____ ¡No estarás hablando en serio! ¿Verdad Gloria? -. Le pregunto como si hubiera oído un fantasma -. Tú y la niña no aguantaríais la larga caminata -. Argumento sin esperanza.
____ ¡Eso no lo puedes decir! -. Se defendió -. La niña y yo somos más fuertes de lo que tú crees.
Víctor, que así se llamaba mi padre, se dio media vuelta molesto al tiempo que alzaba la mirada hacia el gigantesco cuadro que ocupaba casi toda la pared de la sala del aéreo del busto del Caudillo.
____ Vamos a ver... -. Exclamo dándose de nuevo la vuelta -. ¿Por qué no puedo tratar de llegar solo a la estación? -. Pregunto a su mujer.
____ Por que eres lo único que tenemos ambas, Víctor -. Se explico mi madre -. Y no me perdonaría en la vida haberte dejado solo. ¿Qué seria de nosotras si te ocurriera algo?
Mi padre se nos quedo mirando unos momentos en silencio.
____ ¿¡Y que es lo que me podría suceder según tu!? -. Pregunto al final
____ ¡¡Cualquier cosa, Víctor!!-. Respondió mi madre algo enojada.
____ Debes comprenderlo -. Se reafirmo -. Pronto será de noche y el camino es largo. Si te vas nosotras te acompañamos. ¡No nos vamos a quedar aquí! -. Sentencio.
____ ¿Es que quieres divertirte tu solo, papa? -. Apostrofe yo sin saber lo que mas tarde se nos vendría encima con la caminata.
Víctor asintió comprendiendo el sentir de la mujer al tiempo que miraba a la niña de reojo.
____ Son casi 11 Km., Gloria. ¿Los aguantareis?
Nos levantamos al unísono.
____ ¿Cuanto tiempo mas tenemos que estar en este sitio? -. Pregunto mama con la mejor de sus sonrisas una vez que comprobó que mi padre ya no se oponía.
____ ¡Estáis las dos locas de remate! ¿Lo sabéis?
Mi madre y yo nos miramos al tiempo que alzábamos los hombros.
____ Pues venga -. Accedió al fin -. Que nos vamos ahora mismo.


I

Aquel día lo empezamos mal. Debo reconocerlo. Perdimos el tren de las 9:32 de mañana y tuvimos que esperar una hora a que pasara el próximo. Era sábado y hacia un calor asfixiante. En aquella época, las comunicaciones por carreta eran extremadamente precarias. Teníamos un seiscientos pero solo lo utilizábamos para ir de nuestra casa en Barcelona a la casita que mis padres se habían podido comprar en las afueras de San Baudilio después de muchos sacrificios.
Para nuestras excursiones casi siempre utilizábamos el tren pues el nos llevaba y traía sin esfuerzo y sin sufrir aquellos embotellamientos a la entrada de casi todos los pueblos a lo largo de las mal llamadas en aquella época carreteras nacionales.
Aquel día habíamos decidido pasarlo en Montserrat. Arriba del todo. Concretamente en el restaurante que había, en aquella época, cerca de la ermita de San jerónimo. Al otro extremo de la cadena montañosa. Accesible solo por teleférico, el que se cogía en Santa Cecilia; o a través del funicular de San Juan (en este caso solo tenias que caminar en llano unos 3 o 4Km.) o hasta llegar al sitio a pie desde el monasterio. Ultima opción que nosotros escogimos por diversión. ¡¡¡Y ya lo creo que nos divertimos!!! Por error escogimos el camino de la derecha en vez de la izquierda. Anduvimos hasta el restaurante por el otro extremo de la vaguada practicando una especie de seudo- alpinismo.
Llegamos al restaurante pero con unas dos horas de retraso. Cominos como era de rigor pero no pudimos evitar que en nuestro regreso, debido a lo lejos que estábamos del aéreo, perdiéramos el último.
Y es aquí donde realmente empiezo a contar esta aventura de mi familia a la búsqueda de un medio para volver a casa. A la búsqueda de un tren.

Salimos de la estación del aéreo que a un hoy se allá al lado de la línea del moderno cremallera. Estaba oscureciendo y yo, como siempre muy curiosa y llena de ideas extravagantes, se me ocurrió preguntar y proponer una de las mías, al ver la boca del oscuro túnel del viejo cremallera, llamado de los Monjes.
____ ¡Papa! ¿Por qué no utilizamos el “camino” del cremallera? Esta mañana me has dicho que es mucho mas corto que el de la carretera.
Mi padre se volvió y pareció dudar unos instantes al observar la entrada que se hallaba a unos escasos 15 o 16 m. de donde estábamos. Pero fue mi madre, más juiciosa, quien sentencio.
____ No tenemos ninguna linterna para alumbrarnos y seguramente debe de estar lleno de agujeros en el suelo además de algún fortuito desprendimiento hija. Lo mas seguro es bajar por la carretera.
____ Tu madre tiene razón, pequeña -. Corroboró mi padre dedicándome una sonrisa al tiempo que volvía la vista al frente.
____ Y sin embargo es el camino mas corto -. Volví a insistir aunque ya sin esperanza al tiempo que me agarraba a la mano de mi madre. Y empezamos la ascensión para acceder a la carretera.

No había mucho tráfico. Eso es verdad. Pero de vez en cuando un coche se nos cruzaba en sentido descendente. Pero ninguno se detuvo. Esa esperanza la tenía mi madre cuando empezamos a caminar pero a medida que avanzábamos en nuestro descenso se dio cuenta que nadie nos recogería.
Era noche cerrada pero a pesar de eso se distinguían bien los detalles de la carretera.
Llevábamos ya mas de medio camino hecho cuando en medio de la noche, a un lado de la carretera divise algo que me llamo la atención.
____ ¡¡Papa!! Mira -. Grite presa de júbilo -. ¿No son esas las vías del cremallera?
Sin pensarlo me solté de sus manos y corrí hacia ellas arrodillándome para poder tocarlas a un extremo de la carretera sin pensar en la oscuridad de la noche.
Un metro separaban los raíles y en el centro dos tiras de hierro separadas entre si por unos centímetros en forma de diente de sierra pero en vez de acabar en punta, acababa en cuadrado. Era la primera vez que veía una cosa así y jamás lo olvidaría. Mis padres se acercaron y mi padre oteó los alrededores.
____ El pueblo ya no esta muy lejos. No deberíamos detenernos -. Nos advirtió sin hacer el menor caso de mi descubrimiento -. Si pasara un tren podríamos perderlo.

____ ¡Mira, Montse! -. Exclamo mi madre emocionada haciendo oídos sordos a aquel comentario al tiempo que señalaba a un extremo algo apartado de las vías -. En ese especie de pulpito se ponían los perritos del encargado del paso a nivel y cada vez que pasaba un tren, el perrito disfrazado de guardabarreras, con un banderín en una de las patitas y levantado sobre las traseras, daba paso al tren.

Nos habíamos acercado al pulpito. Estaba levantado sobre cemento a unos treinta centímetros del suelo. Al lado, una especie de garita adosada a la pared de la montaña parecía sobrevivir al paso del tiempo.

____ Normalmente ahí dentro, protegido del sol, se colocaba el guardabarrera. Y cuando tenia que cerrar el paso de la carretera, uno de los perritos ocupaba siempre su lugar. Lo debieras haber visto con tus propios ojos. La gracia que te hubiera hecho.
El rostro de mi madre se había transfigurado recordando aquellas escenas de antaño. A través de la oscuridad reinante, pude apreciar lo feliz que era recordando todo aquello al tiempo que hacia un descubrimiento. En medio de la vía, que seguía la ascensión, había un letrero clavado en tierra. Me acerqué y pude leer…

Servicio
Suspendido




____ Deberíamos seguir adelante, Gloria -. Reclamo de nuevo mi padre -. Ya estamos cerca y no me gustaría perder un hipotético tren -. Volvió a reclamar.
La mujer se volvió hacia su marido que permanecía al borde de la carretera.
____ ¡Vamos “Mont”! -. Reclamo Gloria a la niña volviendo el rostro hacia ella llamándola con el diminutivo que acostumbraba a usar a veces alzando la mano para que esta la cogiera -. Aun nos queda camino, pequeña.

Juntos los tres, con la niña entre ellos, siguieron caminando hacia el pueblo en medio de la noche.
Monistrol

II

Llegamos al pueblo una media hora mas tarde. La estación se hallaba al otro lado del rió Llobregat. Fue fácil encontrarla. Se hallaba y se halla en la actualidad prácticamente encima de la población.
Su edificio es fácil de localizar. Sobresale aun hoy de entre el resto de edificaciones por ser lisa y llanamente una estación de tren.
A ella nos dirigimos por la calle mayor desviándonos por otra que finalizaba, en aquella época, en la misma estación.
Para nuestra sorpresa, esta se hallaba abierta. Como es natural, el hecho, hizo renacer en nosotros esperanzas.
____ ¡Buenas noches! -. Exclamo mi padre nada más entrar en el edificio y ver un empleado de la línea.
El hombre vestido de uniforme de los FFCC con sombrero de plato se volvió algo sorprendido ante el saludo.
____ Buenas -. Respondió con una sonrisa mal disimulada.
____ Quisiéramos tres billetes para San Baudilio, si pudiera ser -. Reclamo mi padre esperanzado.
____ ¿Para San Baudilio, dice? -. Repitió el hombre con aire incrédulo.
____ Pues... si. Aun tiene que pasar el último tren ¿no? -. Pregunto.
____ Si. El último tren aun tiene que pasar -. Repitió el hombre como si no quisiera decepcionarnos -. Pero su destino es Manresa, no San Baudilio.
Aquella afirmación nos cayó como agua de un jarro helado.
____ ¿Esta usted seguro? -. Se adelanto mi madre tratando de cerciorarse -. ¿No habrá otro aunque sea de mercancías que vaya por lo menos a Martorell?
El hombre meneo la cabeza negativamente.
____ Precisamente esta noche no. Salvo el convoy que esta subiendo, ninguna circulación más. El último tren a Barcelona salió a las 19:55 y encima con un ligero retraso.
Nuestra decepción pareció dibujarse en nuestro rostro al mirarnos el hombre en silencio.
____ Si lo desean les puedo vender billetes para Manresa. El tren no tardara más de 10 minutos en llegar.
Yo me adelante esta vez.
____ ¡Se lo agradecemos pero no se nos a perdido nada allí!
____ ¡¡¡Niñaaa!!! -. Exclamaron al unísono mis padres al oírme. Sin embrago yo me volví y añadí muy convencida.
____ Si es verdad, papá. Nosotros queremos volver a casa y en Manresa no esta.
El hombre pareció comprender.
____ ¿Qué les ha ocurrido?-. Pregunto
Fue mi madre la que le respondió después de dudar unos instantes.
____ Perdimos el último aéreo de Montserrat y hemos bajado a pie con la esperanza de encontrar un tren que nos llevara a casa y nos sacara de aquí.
____ ¿¡Qué han bajado a pie!? -. Musito el jefe de estación asombrado -. Válgame dios ¿Y por que no han hecho noche en la abadía? Los monjes tienen celdas para tales casos. ¿Es que no lo sabían?
Mis padres se miraron entre si algo sorprendidos.
No. La verdad es que lo ignorábamos. No era un dato que se diera mucho a conocer en aquellos años.
____ Bien. Ahora ya es un poco tarde para volver -. Dijo mi padre mirando a la oscura mole dibujada en la oscuridad -. ¿Cuando sale el próximo tren en dirección a Barcelona? -. Pregunto volviéndose al funcionario.
____ A las 06:32 más o menos de la mañana. Ahora son las 22:10. Por lo que aun faltan unas siete horas más o menos.
De nuevo no pude resistir la tentación y pregunte.
____ ¿Hay alguna otra estación de tren por aquí cerca que no sea de esta compañía?
Mis padres me miraron sorprendidos. Ni a ellos se les hubiera ocurrido preguntar tal cosa. Y sin embargo, el hombre me respondió con la amabilidad que le era debida
____ A unos dos o tres Km. se halla la de Castellvell y el Vilar. Es de la RENFE pero no creo que haya ningún tren en servicio a estas horas.
____ ¿Cómo sabe usted eso? -. Le pregunto mi madre algo angustiada.
____ Señora, por la noche todo el mundo duerme -. Sentencio buenamente el hombre.
____ ¡Nosotros también estaríamos durmiendo si no hubiéramos llegado tarde al aéreo, señor! -. Le respondí yo ingenuamente.
El hombre me sonrió.
____ ¡Al lado del puente hay un hostal! -. Nos señalo -. Esta en esta parte del rió. Si han bajado por la carretera, lo han tenido de cruzar y pasar por delante de el. Si llaman y les cuentan su caso les prestaran una habitación por esta noche. No son muy caros.
____ Gracias por atendernos -. Le dijo mi padre dando por terminada la conversación al tiempo que nos empujaba a mi madre y a mí fuera de la estación.
Una vez fuera...
____ Podíamos intentar llegar a Manresa -. Sugirió mi madre una vez comprobado que el jefe de la estación no nos oía -. El pueblo aquel es más grande. Por lo menos encontraríamos algún autobús.
____ A estas horas es difícil encontrar un medio de locomoción que nos lleve a casa -. Le respondió mi padre ___Lo mejor será intentar que durmáis en el hostal mientras yo voy a por dinero a casa. Ahora que estamos aquí, me será mucho más fácil llegar.
Pero mi madre seguía obstinada.
____ Ya te he dicho allá arriba lo que pensaba de dejarte solo. Si te vas, nosotras vamos contigo. Y no quiero discutir más al respecto.
____ Y si vamos contigo es para defenderte, papa -. Añadí yo muy seria -. Además, esta excursión me gusta mucho. ¿Veremos el amanecer? -. Añadí ilusionada.
Mi padre nos miro a ambas con semblante de impotencia.
____ ¡Estáis locas de atar las dos! -. Protesto algo enojado y casi chillando sorprendiéndonos a ambas por aquella actitud -. ¿¡Que es lo que me puede ocurrir si voy solo!?
____ ¡Refrena tu carácter, Víctor! Estamos perdidos en medio de un pueblo desconocido y no te dejare ir. Ya te lo he dicho. -. Volvió a decir mi madre muy convencida -. ¡A donde vayas tú… iremos los tres!
Mi padre movió en silencio la cabeza negativamente. En aquel momento, el tren procedente de Martorell llegaba a la estación.
Los tres lanzamos la mirada en aquella dirección en silencio.
____ Ya no estamos a tiempo de tomar ese tren -. Murmuro sin pensar mi padre -. Será mejor que sigamos andando hasta el próximo pueblo. El camino es algo largo.
Y seguimos andando hasta las afueras de Monistrol.





Carretera al pueblo de Castellvell y el Vilar

Salimos de Monistrol dejando a un lado una colonia de hilados que aprovechaba en aquellos tiempos la fuerza del caudal del rió para conseguir la fuerza motriz que necesitaba para conseguir energía.
Allí, a un extremo del edificio, paramos y nos sentamos en el quitamiedos de la carretera levantado, de obra, a menos de un metro del suelo. Yo me senté en medio de ellos dos. La verdad es que ya empezaba a notar el cansancio. Lo note nada mas sentar mi trasero en el frió muro.
Durante unos minutos, mis padres hablaron entre ellos dos. No me preguntéis de que pues no lo recuerdo. Lo único que se es que sus voces debieron llamar la atención a los serenos de la colonia (al menos es lo que yo supuse) que salieron a la calle.
____ ¡Mira! -. Reclamo uno de ellos al otro señalando al oscuro cauce del rió que estaba detrás nuestro ___. ¡Es allí! ¿Lo ves? -. Siguió hablando ignorando nuestra presencia.
____ Veo algo -. Le respondió el otro mirando fijamente en la dirección que el primero le señalaba ___. Pero no sabría decirte si lo es o no.
Mi padre volvió la mirada a la oscuridad al igual que nosotras dos. Pero la verdad es que allí, en el hipotético punto donde el hombre señalaba, no nos era posible ver nada.
____ ¡Buenas noches! -. Nos saludo el segundo hombre al “reparar” en nuestra presencia.
____ ¿No son horas muy adentradas para pasear por la noche con una niña? -. Pregunto acercándose a nosotros.
Mi padre se levanto y se encaro al hombre que se detuvo en seco.
____ ¡Hemos perdido el tren y estamos de camino al otro pueblo! -. Advirtió mi padre presto a cualquier eventualidad.
El hombre volvió el rostro hacia el otro. Al parecer no sabia que decir. Este se adelanto como sorprendido.

____ El otro pueblo esta a unos dos kilómetros -. Señalo y mi cuñado lleva razón al señalar a la niña.
____ ¡Es nuestra hija, señor! -. Exclamo mi madre ___. De haber sabido que íbamos a perder el tren no estaríamos aquí. ¿No cree?
Ambos hombres se miraron entre si.
____ Si pero la niña no tiene por que seguir caminando -. Señalo el sereno ___. Pueden dejarla aquí esta noche. Mi mujer la atenderá hasta que ustedes vuelvan mañana a recogerla.

Probablemente la sugerencia fue hecha con la mejor de las intenciones pero yo, cuando escuche aquello, me abrace a mi madre lo mejor que pude. Ella pareció advertir mi temor.
____ Se lo agradecemos pero no será necesario -. Le respondió antes de que mi padre, que se había vuelto, pudiera decir algo.
____ Ahora mismo volvemos a iniciar nuestra marcha -. Prosiguió levantándose obligándome a imitarla ___. Unos primos nos están esperando en Castellvell para dejarnos pasar la noche.
Mi padre no pudo evitar enarcar las cejas ante aquella respuesta. Pero nada objetó y empezamos de nuevo a caminar no sin antes despedirnos de los serenos.





Seguimos andando con paso firme y decidido en medio de la oscura noche. Era una noche sin luna para más señas pero con la vista acostumbrada veíamos con suficiente nitidez la carretera y casi todos los detalles que la diferenciaban. Ni que decir tiene que avanzábamos sin decirnos palabra tratando de escuchar el menor ruido sospechoso. Las estrellas eran nuestras únicas compañeras. Yo siempre las recordare asi.

Tras un recodo aparecieron unas oscuras moles que yo enseguida identifique.
____ ¡Mirad, es un puente!
____ ¡Chisss! -. Me silenció mi madre -. No levantes la voz que puedes señalar nuestra presencia y es verdad. No es un puente cualquiera. Es el del viejo cremallera.
Yo lo mire asombrada. Pasamos por debajo sin que yo perdiera detalle. Partía, desde nuestro punto de vista, de una alzada de unos 7 mts. Mas o menos de nuestra derecha, cruzando el rió, apoyado el puente de hierro encima de unos pilares perdiéndose al otro extremo.
____ Es el puente del rió Llobregat“Mont” -. Me volvió a señalar mi madre en un susurro.
____ ¿Y por que sigue entero? Si no funciona, no veo el por que de que este montado todavía.
Fue mi padre el que me respondió.
____Los responsables de la línea puede que aun tengan esperanzas de volver a abrirla algún día.
____ Que lastima que no funcione-. Me queje -. Si estuviera en activo, seguro que hubiéramos viajado en el y no estaríamos andando.
No me había quejado hasta aquel momento. Y lo que dije no fue con ninguna intención. Estaba despierta y muy contenta. Veía cosas que tal vez de no haber sufrido aquel incidente, jamás volvería a ver.

Dejamos atrás el puente entero. Era la primera vez que lo veía en persona y la ultima. Cuando años mas tarde volví a aquellos lugares, solo quedaban los pilares como una muestra del esplendor de lo que llego a ser aquel ferrocarril.

Llegamos a la población de Castelvell y el Vilar. La estación, como es fácil de suponer se hallaba y se halla en lo alto del pueblo. Mientras subíamos a su encuentro yo me hacia una pregunta... ¿Cómo es que las estaciones de los pueblos se hallan siempre en lo alto de los mismo? Sin saberlo, inconscientemente, mi pequeño cuerpo acusaba señales de cansancio.
Divisamos la estación al final de una calle en ascensión y a ella nos dirigimos haciendo un nuevo descubrimiento. ¡Para llegar a la estación teníamos que cruzar un paso a nivel suprimido! ¿Adivináis cual? En efecto, el fantasma de viejo cremallera nos había seguido hasta allí.
____ ¡Papa! -. Exclame yo -. ¿El cremallera llegaba hasta aquí?
Pero mi padre no estaba por aquel detalle y no me respondió. Seguimos caminando por la carretera hasta llegar al pie de la estación. Preocupado como estaba por nosotras, subió las escaleras que separaban la estación de la carretera de dos en dos dejándonos algo alejadas.
Atravesó el espacio que separaba las escaleras hasta el umbral de la estación que estaba
Iluminada exteriormente con una sola bombilla.
Llamo a la puerta que se hallaba cerrada.
____ Es posible que no haya nadie, Víctor. A lo mejor viven en el pueblo -. Manifestó mi madre al acercarse conmigo de la mano cojida.
Mi padre volvió el rostro.
____ ¡No! -. Afirmo -. En estos lugares el jefe de estación vive en ella con su familia. Es la costumbre.
Mientras ellos insistían, yo curiosa observaba con atención aquellos lugares.
Las vías yacían también medios enterrados. Aquel sitio era la entrada a la estación pero en su época, según pude deducir, también fue el anden del cremallera.
____ Aquí se detenía el cremallera, hija -. Musito mi madre acercándose y sujetándome por los hombros -. Se detenía y esperaba que otro convoy, el que le seguía, pasase a la otra vía. De esta manera cuando venia el tren, siempre había uno dispuesto para la marcha.
____ ¿Por que se suspendió el servicio, mama? No me lo habéis dicho todavía.
Mi madre emitió un profundo suspiro antes de responder.
____ En julio de 1953, concretamente el día de la festividad de San Jaime, una maquina del cremallera se averió en plena ascensión. El convoy se deslizo cuesta abajo arroyando al convoy que venia detrás y al siguiente que pudo reducir el daño advertido del peligro dando marcha atrás frenando a los dos que tenia delante. De esta manera, la tragedia se redujo considerablemente.
____ ¡Buenas noches! -. Nos llamo la atención una voz proveniente de una de las ventanas superiores de la estación. Nos volvimos los tres -. ¿Qué desean a estas horas?
____ ¡Unos billetes para Barcelona si es posible! -. Exclamo mi padre sin poder evitar la emoción que le causo la aparición aquel hombre.
____ ¿Billetes para Barcelona...? -. Repitió incrédulo -. ¡Pero si el próximo tren no pasa hasta las 06:10 de la mañana! La taquilla no abre hasta las 05:30. ¡Vuelvan a esa hora! -. Los tres pudimos divisar la figura de una mujer detrás de aquel hombre que se nos figuro como el jefe de la estación. Ella pareció darle un pequeño y casi imperceptible empujón. El se la quedo mirando un instante en silencio.
____¿¡Quien les ha dicho que a estas horas había tren!? -. Nos pregunto al final
____ Nadie -. Explico mi padre -. Perdimos el aéreo de Montserrat y estamos buscando un medio que nos lleve a casa.
La mujer se asomo más para poder vernos mejor.
____ ¿¡¡Con una niña han llegado hasta aquí a estas horas andando desde Montserrat...!!? No me lo puedo creer -. Se dijo la mujer sin esconder su asombro -. ¡Que barbaridad!
____ Soy una niña muy fuerte -. Me defendí -. Y mi madre y yo venimos protegiendo a mi padre para que no le pase nada.
La pareja de la ventana se miraron un rato en silencio.
____ ¡Esperen un momento -. Señalo el hombre -. Ahora bajamos.
Los tres nos miramos esperanzados. ¿Seria posible coger un tren a aquellas horas?
La puerta de la sala de taquillas se abrió al cabo de unos instantes asomando detrás de ella a la pareja.
____ Como antes les he dicho no hay tren hasta dentro de unas horas -. Nos volvió a repetir el hombre -. Y en este pueblo no hay ningún hostal ni nada que se le precie.
Nuestras esperanzas habían desaparecido por completo y se habían convertido en agua de borrajas.
Mi padre miro en silencio a su mujer.
____ ....Tendremos que volver a Monistrol y dormir allí en el hostal esperando el primer tren que salga.
____ ¿¡¡Se atreverían ustedes a recorrer de nuevo esa carretera hasta el pueblo con la niña...!!!? -. Exclamo la mujer visiblemente angustiada -. Válgame el cielo. Ustedes no están bien de la cabeza si me permiten esta expresión.
____ ¡No tenemos otra opción, señora! -. Respondido mi madre -. Mi marido quería viajar solo desde el principio y yo no lo he dejado.
El hombre se dirigió a mi madre
____ Loable actitud, señora. Eso la honra pero no la dignifica. No es este lugar para andar a estas horas y tampoco les aconsejo que vuelvan a Monistrol. Más o menos llegarían sobre las tres o antes de las cuatro de la mañana como muy pronto. Dependiendo eso del andar de la niña. Además, no creo que el hostal les abriera las puertas a esas horas.
Nuevamente volví a la carga. La verdad era que no tenía muchas ganas de volver a desandar lo andado.
____ ¿Y que nos aconseja entonces, señor?
El hombre me miro por primera vez con una sombra de duda.
____...Les aconsejaría que se quedaran en la estación. En la sala de espera concretamente y esperaran allí el próximo tren pero las ordenanzas me prohíben abrir la sala antes de hora.
Mis padres y yo nos miramos sin comprender. La mujer, que hasta entonces había permanecido en silencio, comento...
____ ¡Soy una descuidada! -. Exclamo -. Seguro que me he dejado la puerta de la sala otra vez abierta -. Aviso haciéndome un guiño -. Dentro de unos minutos acudiré a cerrarla. Estoy segura que a estas horas nadie en su sano juicio se atreverá a introducirse en su interior. ¡Es tan fría esa sala...!
Una mirada cómplice se cruzo entre los tres. Lo habíamos entendido a la perfección. Pasaríamos lo que restara de noche en aquella sala. Por fin dormiríamos algo.

Ya más tranquilos, nos introducimos en la sala de espera. Una débil luz de lámpara incandescente iluminaba apenas aquella inmensa estancia.
____ ¡Mira mama! -. Exclame nada mas ver los asientos rústicos de madera separados entre si por los apoyabrazos -. ¡Es la sala de primera clase!
____ Si hija -. Me respondió mirando todo a su alrededor buscando un rincón concreto para que los tres pasáramos la noche-. Lo malo de ella es que no podremos acostarnos pero da igual -. Comento nada mas localizar un lugar que creyó acto al tiempo que se dirigía a el.

Era un rincón donde la luz de la lámpara no llegaba debido a la condición de la sala de espera que era en forma de “L”. Allí nos sentamos y mi madre me exigió que me estirara sobre sus rodillas y la de mi padre. Una vez aposentados oímos como la cerradura de la puerta daba una vuelta. Estábamos encerrados dentro pero daba igual. Estábamos bajo techo y solo teníamos que esperar unas horas para que pasara el tren.

____ ¿Cómo han tardado tanto en llegar?
La voz de la mujer salía del interior de la taquilla. Fue mi madre la que respondió una vez localizada su procedencia algo extrañada por la pregunta.
____ Nos detuvimos una media hora a la salida de Monistrol -. Aclaro mi madre -. Víctor no se encontraba muy bien y decidimos parar un momento.
____ En la colonia textil ¿no? -. Señalo la voz -. Tanto como el jefe de estación de los Ferrocarriles Catalanes como los porteros de la colonia nos habían advertido de su llegada. Ha sido toda una proeza lo que han hecho esta noche. Lo saben ¿no..?
Mis padres se miraron entre si
____ Solo queremos regresar a casa, señora -. Dije yo desde mi posición.
____ La verdad es que no sabíamos que estuviéramos vigilados -. Señalo mi padre algo intranquilo de nuevo.
____ Vivimos en un lugar apartado de la ciudad. Todos los detalles fuera de lo común corren como un reguero de pólvora. Además, ustedes tampoco se han escondido de nadie. Eso en parte les a ayudado de lo contrario estarían de vuelta a Monistrol -. Dijo la voz.
____ ¿Quiere usted decir que durante todo este tiempo que hemos vagado hasta aquí, ustedes sabían lo que nos ocurría...?
Mis padres no se podían creer lo que estaban oyendo.
____ Si pero no se ofendan. Nada podíamos hacer hasta que llegaran aquí. Y eso por que han seguido sus decisiones. La verdad... -. Siguió diciendo la voz -. Es que han tenido mucha suerte. Una persona sola no hubiera conseguido jamás llegar.
El rostro de extrañeza se dibujo en el rostro de mis padres
____ ¿...Por que? -. Pregunto mi padre con los ojos muy abiertos. Pero mi madre, depositando una mano sobre el brazo de el, evito la respuesta de la voz.
____ Ya te dije yo que no te dejaría venir solo -. Una cariñosa sonrisa se dibujo en el rostro de mi madre -. No preguntes más y durmamos lo que podamos. Mañana habrá pasado todo. ¡Buenas noches, señora! No sabe usted lo que le agradecemos el favor que nos hace. -. Saludo dando por terminada la conversación -. Y gracias por darnos albergue esta noche. Han sido ustedes muy amables.
____ Si pero hágame un favor a mi y a ustedes, señora... -. Pidió la voz -. No vuelvan a perder el aéreo. ¡Buenas noches!

Pasamos el resto de la noche allí sentados sin apenas movernos. Mi padre siguió sintiéndose mal el resto del tiempo que estuvimos allí.
A eso de las 05:30, la sala de espera se abrió. Estábamos despiertos y salimos enseguida. Recuerdo que hacia mucho frió y todavía era de noche. Llevábamos ropa de verano pero por aquellos lugares, la noche seguía siendo fría e inhóspita. Mientras caminábamos no lo notábamos pero la humedad del rió estaba presente. Detrás de nosotros la puerta de la sala se cerró.
____ Es la norma -. Nos anuncio el hombre vestido de uniforme RENFE que cerraba con llave la puerta.
____ La sala siempre esta cerrada. Hay muy pocos pasajeros por aquí de primera clase. Tendrán que coger sus billetes en la taquilla exterior.

Epilogo

Tuvimos que esperar tras recoger los billetes unos 40 minutos hasta la llegada del tren. Y os pido por favor que no me preguntéis de qué tipo era la suiza que llego a nuestro encuentro. Solo se que era muy nueva. Como recién sacada de fábrica.
Venia llena hasta los topes. No pudimos coger asiento durante aquel viaje el cual, felices de nosotros creíamos que finalizaría en la terminal que había en aquella época en la Pl. de Cataluña. Ahora una estación de paso no así en aquellos años.
Sobre las 08:30 llegábamos a la terminal de la estación del norte. Hoy cerrada al tráfico ferroviario. Cerca del paseo del Triunfo. Contrariamente a todo lo que se nos había anunciado. Recuerdo como si fuera hoy mismo como la gente se quejaba de aquella informalidad pero a nosotros no nos importo. Estábamos cerca de casa.
Al lado de aquella terminal había y hay una estación de metro que recibe el nombre del Arco de Triunfo. A ella nos dirigimos para coger el metro.
Llegamos a casa. Nos aseamos y cambiamos de ropa y de nuevo nos fuimos a coger el metro para enlazar en la Pl. de España con los Ferrocarriles Catalanes.
Eran las 10:30 de la mañana cuando llegábamos a San Baudilio. Cogimos el coche y volvimos a nuestra casita de verano sin esperarnos que una nueva sorpresa aguardaba nuestra llegada.
Un vecino nos detuvo antes de enlazar la carretera que conducía a aquella especie de urbanización para anunciarnos una nueva penalidad.
____ ¿De donde salen ustedes? -. Nos pregunto sorprendido -. ¡Los han estado buscando toda la noche! Creían que les había ocurrido lo peor.
Mis padres se miraron en silencio sin comprender.
____ ¿Qué ha sucedido? -. Pregunto mi padre algo asustado.
El hombre se los miro extrañado.
____ ¿Es que no saben que se ha quemado el bosque?

Avanzamos con temor. En realidad el bosque había ardido y con el varias casitas hechas de madera. La nuestra, afortunadamente, fue una excepción. El jardín o aquello que nosotros así lo denominábamos, había desaparecido por completo. Nuestra casita había sido “lamida” por las llamas. Esa era la realidad. La puerta había sido forzada. Luego nos enteramos que los bomberos la hundieron para tratar de “salvarnos”

El interior de la casa era un desastre. Las manchas de humo habían “invadido” todo el interior. Algún que otro mueble quedo inservible por las manchas de humo.
Pero lo mas gracioso del tema no fue eso. Según nos contaron mas tarde, las llamas habían rodeado la casa durante unos diez minutos. Tiempo suficiente para, de estar allí dentro, haber perecido por asfixia. Es por eso que los bomberos forzaron la puerta.

Mi madre se paseo y ojeo la casa con detenimiento. Mi padre se la miraba con pesadumbre esperando una posible reacción de ella que, para su sorpresa no llego.
____ ¿Cómo te encuentras Víctor? -. Le pregunto con evidente interés.
____ Mejor -. Le respondió algo confuso -. Debía ser lo que tú decías. Los nervios se me habían colocado en el estomago. En cuanto llegamos a Barcelona empecé a mejorar.
____ Mañana es lunes -. Manifestó -. Quiero que vayas al medico y te hagas una revisión. La niña y yo procederemos de la misma manera.
____ ¡¿Por qué...?! -. Protesto mi padre molesto -. Ya empiezo a encontrarme mejor. Lo que debemos ahora es empezar a limpiar la casa...
Mi madre no lo dejo continuar.
____ ¡Lo que debemos hacer ahora es volver a casa y descansar! No podemos estar aquí. Necesitamos materiales para reorganizar todo esto. No estamos en condiciones de empezar después de lo que nos ha ocurrido esta noche.
El silencio se adueño de la casa. Era evidente que ella, mi madre, tenia toda la razón.
____ Si puedes arreglar la puerta para dejarla de alguna manera cerrada... -. Pidió.
____ Eso es fácil. En un momento lo hago.
Sin embargo, mi padre no se movió.
____ ¿Te encuentras bien? -. Le pregunto aun extrañado por su comportamiento.
Ella nos miro en silencio durante unos segundos. Luego nos pregunto...
____ ¿No tenéis la sensación de que algo o alguien haya preparado todo lo que nos ha ocurrido esta noche para arreglarlo de tal manera para que no pasáramos la noche en este lugar? Hubiéramos perecido sin remisión de habernos encontrado aquí -. Reconoció al final.

Yo mire a ambos sin saber que decir. Ellos tampoco. Y ahora con el paso de los años, recordando la multitud de detalles que se me habían escapado y que ahora, al rememorar todo aquello... me doy perfectamente cuenta de que algo movió los hilos del destino.

Texto basado en hechos reales.


Badia4000




PD:

El ferrocarril cremallera de Monistrol a Montserrat fue inaugurado en el año 1892, bajo la titularidad de la compañía Ferrocarriles de Montaña a Grandes Pendientes (FMGP), a quien perteneció durante toda su historia.
Hasta esta fecha, los fieles que acudían a peregrinar al Monasterio de Montserrat solo podían acceder a este lugar santo a pie, o mediante mulas o carretas. Teniendo en cuenta que muchos peregrinos eran personas de edad avanzada o enfermos, el cremallera supuso una mejora muy importante en los accesos al monasterio, y un cambio radical por cuanto al aislamiento de éste con el resto del país.

A lo largo de la explotación del ferrocarril cremallera se hicieron algunas mejoras: la prolongación hasta Monistrol-Nord en el año 1905, donde enlazaba con la línea de ancho ibérico de Barcelona a Manresa, el enlace con la Compañía General de Ferrocarriles Catalanes, en 1923, el apeadero de la Bauma, y las cocheras de Monistrol Enllaç.

Sin embargo después de una época brillante, el ferrocarril fue quedando estancado sin poder llegar a realizar su proyecto de electrificación, hecho que hipotecó su futuro. Con el paso del tiempo el material fue envejeciendo y durante la guerra civil sufrió diversas destrucciones. De todas estas circunstancias la explotación del ferrocarril se resentiría hasta el punto de no poder recuperarse nunca. Por si fuera poco hubo un grave accidente en 1953 que no propició en nada la mejora del ferrocarril. Su constante decadencia hizo que en el año 1957 dejara de circular.

Durante muchos años permaneció la vía sin ser levantada. La continuidad de FMGP con la explotación del FC cremallera de Nuria, del que también era propietaria, hacia pensar que aun existía la posibilidad de reinaugurar el ferrocarril. Pero a principios de los años 70 fue levantada definitivamente la vía.

Texto extraído de la web http://es.geocities.com/carrilets/cremall/montse.html#04
Comentarios
Muy interesante este relato. Te animo a publicar mas historias fascinantes. Venga, no te cortes... Muchas risas

¿A que no te atreves?... RebotadoRebotadoRebotado

KEI
Publicado por Kei-san
martes, 06 de febrero de 2007 | 12:45